Bostak Films
InsightsEN

Dirección creativa

Naming: qué es, los tipos que hay, ejemplos y cómo crear el nombre de tu marca sin arrepentirte

Actualizado 5 de noviembre de 2026

El naming es el proceso de crear y elegir el nombre de una marca, un producto o una empresa. Empieza con lo que quieres contar, sigue con una lista larga de opciones y termina comprobando que el nombre se pronuncia bien, se recuerda, está libre en el registro de marcas y tiene dominio y redes disponibles.

Qué es el naming y por qué pesa tanto

El naming es el trabajo de ponerle nombre a algo: una empresa, una marca, un producto, un programa. Se puede decir «creación de nombre», pero casi todo el mundo usa la palabra inglesa, y por eso la verás así en Google, junto a una búsqueda que también sale mucho: «naming rights», que es otra cosa muy distinta, la de ponerle el nombre de un patrocinador a un estadio, como el Spotify Camp Nou.

¿Por qué le dedicamos tanta atención? Porque el nombre es lo único de tu marca que dura casi para siempre. El logo se rediseña, la web se renueva y la campaña se acaba. El nombre se lo dice un cliente a otro por teléfono, sale en tus facturas y se queda en la memoria de los buscadores durante años, y cambiarlo más adelante cuesta muchísimo.

Y también por su función. Un buen nombre te ahorra tener que explicarte, te diferencia del de al lado y se queda en la cabeza. Uno malo te obliga a deletrearlo cada vez, a pelear con otra empresa en los resultados de Google o a descubrir, cuando ya has hecho los carteles, que alguien lo tiene registrado.

No hace falta que sea brillante: hay marcas enormes con nombres muy normales, que se han hecho grandes con el tiempo y el buen trabajo. Lo que hace falta es que no te estorbe. En la práctica, ese es el verdadero objetivo de un buen naming: tener un nombre que puedas usar durante muchos años sin problemas y que encaje con lo que vas a construir encima.

¿Cuáles son los 4 tipos de naming?

Google pregunta por cuatro tipos, aunque cada autor los clasifica a su manera. Estos son los más útiles para decidir, con ejemplos conocidos.

Descriptivos. Dicen lo que haces: Correos, Telepizza, El Corte Inglés. Se entienden al momento, pero son difíciles de proteger y se confunden con los parecidos.

Sugerentes o evocadores. Sugieren algo sin decirlo del todo: Amazon, que evoca algo enorme, o Nike, la diosa griega de la victoria. Son los que suelen funcionar mejor a largo plazo, porque dan pie a una historia.

Inventados. Palabras que no existían, como Kodak o Häagen-Dazs. Se registran mejor y dan mucha libertad, pero al principio no significan nada: hay que invertir en darles significado.

De persona o de lugar. El apellido del fundador o una ciudad: Ford, Chanel, Estrella Galicia. Son personales y dan sensación de origen. Dos riesgos: el fundador puede marcharse, y el lugar puede quedarse pequeño si la empresa crece.

También se usan otras familias: las siglas (IKEA, H&M), las combinaciones de dos palabras (Microsoft, Netflix) y las metáforas (Apple).

¿Cuál es el mejor? Depende de la situación. Si tienes muy poco presupuesto de comunicación, un nombre descriptivo o sugerente te hará el trabajo inicial. Si quieres construir una marca propia a largo plazo y hay dinero para darla a conocer, puedes arriesgar más. Lo que no recomendamos es copiar la fórmula del sector: si todas las marcas de tu mercado acaban en «-tech» o empiezan con «Eco», quizá ahí esté tu oportunidad de sonar diferente.

Cómo se crea un nombre, paso a paso

Este es el proceso que seguimos cuando nos encargan el nombre de una marca.

Empezamos por la estrategia. Qué hace la marca, para quién, qué la hace distinta y qué personalidad tiene. Escribimos eso en un párrafo, porque un nombre solo se puede juzgar respecto a lo que debe conseguir. Sin eso, la decisión acaba siendo si le gusta o no al jefe.

Luego fijamos los criterios. ¿Tiene que funcionar en varios idiomas? ¿Tiene que ser corto? ¿Qué palabras no queremos? ¿Vendemos a empresas o a particulares? En España y en Cataluña, además, conviene pensar cómo suena en castellano y en catalán, y en inglés si quieres salir fuera.

Después, la lista larga. Se generan muchísimos nombres sin juzgar: palabras del oficio, metáforas, otros idiomas, combinaciones, nombres de lugares, personajes, inventos. Doscientos no es un número raro. Aquí la IA ayuda mucho a abrir caminos, y también a detectar parecidos, pero lo que propone suele ser lo que propone a todo el mundo, de modo que no te quedes con lo primero.

Después hacemos el filtro a una lista corta de ocho o diez, con las comprobaciones rápidas de disponibilidad, y luego se pasan las pruebas del apartado siguiente.

Y al final se decide con el nombre en su contexto: escrito en un rótulo, en una factura, en la firma de un correo, en la miniatura de un vídeo, dicho en voz alta por teléfono. Muchos nombres cambian completamente cuando los ves funcionando. Una recomendación más: casi ningún nombre gusta del todo al principio. Da unos días, y fíjate en cuál sigue teniendo sentido cuando se te pasa la primera impresión.

Las comprobaciones antes de decidir

Muchos errores de naming se habrían evitado con una hora de trabajo. Haz siempre estas comprobaciones, y hazlas antes de enamorarte del nombre.

Marcas registradas. En España, la Oficina Española de Patentes y Marcas tiene un localizador de marcas gratuito. En Europa, la EUIPO tiene su buscador. Mira si hay algo igual o muy parecido en tu mismo sector. La similitud también cuenta, no solo la coincidencia exacta. Si vas en serio, pídele a un especialista en propiedad industrial que te lo revise, porque es un tema legal y aquí el riesgo es tener que cambiar el nombre más adelante.

Registro mercantil. Si va a ser el nombre de la sociedad, comprueba también que no esté cogido. Que tengas la denominación social no te da derecho a la marca, ni al revés.

Dominio. Comprueba si está libre el .com y el dominio de tu país, y mira quién tiene el resto.

Redes sociales. Instagram, TikTok, YouTube y LinkedIn. Lo ideal es el mismo nombre en todas.

Google. Busca el nombre y mira qué sale. Si la primera página está llena de una empresa grande, un significado común o un personaje, te costará años salir tú. También puede pasarte con una IA: confundir tu marca con otra del mismo nombre es muy habitual, y lo vemos muy de cerca.

Y el sentido en otros idiomas. Comprueba que no signifique algo incómodo en los idiomas de los mercados que te interesan.

Por último, la prueba del teléfono. Díselo en voz alta a alguien, y pídele que lo escriba. Si te pregunta cómo se escribe, o lo escribe de tres maneras, vas a tener que explicarlo toda la vida.

Un ejemplo real: Santos Studio

Un caso nuestro, y cerca de casa. Santos Studio es un estudio de tatuaje y barbería de Castelldefels, en el Baix Llobregat, que confió en nosotros desde el día uno. Empezamos justo por aquí, por el nombre, y seguimos con todo lo que se apoya en él: logotipo, identidad visual, papelería, la señalización del local y la fotografía de los espacios.

Lo que nos parece más interesante es lo que ocurrió después, porque enseña cómo se comporta un nombre en la vida real. Es corto y se dice fácil. Funciona para dos oficios, el tatuaje y la barbería, sin atarse a ninguno. Y se aplica por igual en un rótulo de una calle de Castelldefels y en las más de 150 piezas de contenido que hemos hecho para la marca desde entonces. Es un buen ejemplo de lo que le pedimos a un nombre: que se pueda construir sobre él durante años sin estorbar.

No todos los encargos incluyen el nombre. A Sunriu.Team, el colectivo de fotógrafos de conciertos y festivales, le hicimos logotipo, paleta, tipografías y web. Y cuando llega una marca con un nombre que funciona, parte de nuestro trabajo es decírselo: no hay motivo para cambiarlo, y menos si ya tiene clientes que lo reconocen.

Si tu negocio está en el Baix Llobregat, en Viladecans, en Gavà o en Sant Boi, por ejemplo, hay algo práctico en tenernos cerca: en una reunión se oye mejor cómo suena un nombre que en cualquier documento, y hasta se puede salir a la calle a probar cómo queda en un local.

Si estás poniendo nombre a tu marca

En Bostak Films, el nombre forma parte del trabajo de marca, y va junto a la imagen, el tono y lo que viene después: la foto, el vídeo, las redes y las campañas. Eso evita un problema muy común, que es tener un nombre que suena bien, pero que luego no funciona en ningún formato visual. La dirección creativa la lleva Albert Murillo, y el mismo equipo que diseña la marca es el que la pone en marcha después.

Si solo estás pensando en un nombre para tu podcast, tiene sus propias reglas, y las contamos en cómo elegir el nombre y la portada de un podcast. Si ya tienes marca y crees que se te ha quedado corta, quizá te sirva qué es un rebranding. Y cuando quieras dejar todo por escrito, mira qué debe incluir un manual de marca.

Estamos en Viladecans, y trabajamos con empresas y marcas de todo el Baix Llobregat y de Barcelona, además de otras que nos llaman desde fuera. Puedes ver más en nuestra página de agencia creativa en el Baix Llobregat.

¿Tienes tres nombres sobre la mesa y no sabes cuál elegir, o tienes el negocio a punto de nacer y ninguno? Reserva un diagnóstico gratis. Por videollamada, escuchamos lo que quieres construir, te decimos qué nombres aguantarían y cuáles te darían problemas, y te explicamos cómo lo plantearíamos si lo hacemos contigo. La decisión es tuya, y la opinión te la llevas igual.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el naming y cómo se crea el nombre de una marca?

Es el proceso de crear y elegir el nombre de una marca. Se define qué debe contar, se hace una lista larga, se filtra y se comprueba que se recuerda, que está libre en el registro de marcas y que tiene dominio y redes.

¿Cuáles son los 4 tipos de naming?

Los más usados son los descriptivos, como Correos; los sugerentes, como Amazon; los inventados, como Kodak; y los de persona o lugar, como Ford. Cada autor los clasifica a su manera, y también existen siglas y combinaciones de palabras.

¿Puedes darme un ejemplo de naming?

Netflix combina «net», de internet, y «flix», de películas. Nike toma el nombre de la diosa griega de la victoria. Entre nuestros trabajos, Santos Studio es un nombre corto y fácil de decir que funciona para tatuaje y barbería.

¿Cómo sé si un nombre de marca está libre?

Mira el localizador de marcas de la Oficina Española de Patentes y Marcas, el buscador de la EUIPO, el registro mercantil, el dominio y las redes. Para tomar una decisión importante, pide que lo revise un especialista.

¿La IA puede crear el nombre de mi marca?

Te puede ayudar a abrir caminos y generar muchas ideas. Pero tiende a proponer lo mismo a todos, y no comprueba bien los registros. Úsala para la lista larga, no para decidir.

¿Hacéis naming en Bostak Films?

Sí, como parte del trabajo de marca y sobre todo cuando también hacemos la identidad, la foto, el vídeo o las redes. Lo hicimos con Santos Studio, en Castelldefels. Estamos en Viladecans y trabajamos con marcas de toda la zona.

¿Tienes un proyecto en mente?

Contamos historias en vídeo de principio a fin — producción, rodaje y postproducción.

HablemosVer el servicio

Seguir leyendo

Rebranding: qué es, cuándo hace falta, ejemplos y qué pasa cuando también cambia el vídeo →Brief creativo: qué es, qué tiene que llevar y un ejemplo para que no te devuelvan una idea equivocada →Identidad sonora de una marca: qué es, cómo se llama ese sonido y cómo se crea con música propia →