Producción audiovisual
Cómo planificar el vídeo de tu empresa para 2027: calendario, piezas y rodajes
Actualizado 25 de octubre de 2026
Para planificar el vídeo de tu empresa para 2027, marca primero los momentos clave del año: lanzamientos, ferias, resultados, convención e incorporaciones. Decide qué pieza necesita cada uno, para fuera y para dentro, y agrúpalas en pocos rodajes. Con eso sabes cuántas jornadas y piezas meter en el presupuesto antes de que se cierre.
Por qué el vídeo del año se decide ahora
Entre octubre y diciembre casi todas las empresas cierran el presupuesto del año siguiente. Cada departamento pide lo suyo y lo que no entra en ese documento, en marzo no tiene partida. Con el vídeo pasa mucho: nadie lo pide en noviembre y, cuando en primavera llega la feria o el lanzamiento, hay que buscar de dónde sacarlo y correr.
El resultado lo conoce cualquiera que haya trabajado en comunicación. Vídeos encargados con dos semanas de margen, cada uno a un proveedor distinto, que no se parecen entre sí y que se usan una vez. No es falta de ganas: es que nadie los puso en el calendario a tiempo.
Planificar el vídeo de un año no significa tener todos los guiones escritos. Significa saber, a grandes rasgos, qué momentos de 2027 van a necesitar una pieza, cuántos rodajes hacen falta para cubrirlos y qué hueco hay que reservar para lo que todavía no se sabe. Es una hoja, no un libro.
Si tu empresa ya tiene un plan de comunicación corporativa, el vídeo es una de sus partes. Si no lo tiene, este ejercicio es un buen primer paso: obliga a pensar qué vais a contar el año que viene y a quién.
Paso 1: marca en el calendario los momentos de 2027
Coge los doce meses de 2027 y apunta todo lo que ya sabes que va a pasar. Casi todas las empresas tienen más fechas fijas de las que creen.
Hacia fuera: lanzamientos de producto o de servicio, ferias y congresos, la presentación de resultados, aniversarios, premios a los que os presentáis, campañas de temporada y la felicitación de Navidad.
Hacia dentro: la convención o la reunión anual, las épocas en las que entra mucha gente nueva, cambios de organización o de herramienta que habrá que explicar, la formación obligatoria y las fechas en las que dirección cuenta la estrategia.
Al lado de cada fecha, escribe qué tiene que pasar ese día: que un cliente entienda el producto nuevo, que la gente que entra se sienta en casa desde la primera semana, que el equipo sepa hacia dónde va la empresa.
Después, cuenta hacia atrás. Una pieza sencilla necesita unas semanas entre la idea y la entrega, y una más elaborada, más de un mes. Lo explicamos en cuánto tarda en hacerse un vídeo corporativo. Si la feria es en marzo, el rodaje no puede ser en marzo. Ese cálculo, hecho ahora, evita la mitad de las urgencias del año.
Paso 2: de cada momento, una pieza; de muchas piezas, pocos rodajes
Con el calendario delante, decide qué pieza necesita cada momento. Ayuda separar dos tipos.
Las piezas que duran: el vídeo de presentación de la empresa, el vídeo de producto, las fotos del equipo y de las instalaciones, la bienvenida para quien entra. Se hacen una vez y se usan durante mucho tiempo. Conviene revisar si las vuestras siguen contando la empresa que sois hoy.
Las piezas de momento: la cobertura de la feria, la entrevista sobre el lanzamiento, el resumen de la convención, el mensaje de dirección del trimestre. Caducan rápido, pero son las que mantienen viva la comunicación.
Y no te olvides de lo de dentro. Muchas empresas cuidan el vídeo para clientes y se olvidan del equipo, cuando una bienvenida o una formación en vídeo se aprovechan todo el año. Tienes ideas en vídeos de comunicación interna.
Después viene la parte que más ahorra: agrupar. Si en el primer trimestre hacen falta una entrevista al director general, fotos del equipo nuevo y dos vídeos de formación, se pueden grabar en la misma jornada. Una docena de piezas al año no son doce rodajes. Con buena planificación, suelen caber en unos pocos.
Paso 3: cómo llevarlo al presupuesto sin quedarte corto
Cuando tengas la lista, llega el momento de pedir la partida. Lo que hace que un presupuesto de vídeo sea realista no es una cifra redonda, sino saber contar bien estas cosas:
Cuántas jornadas de rodaje vais a necesitar y dónde: en vuestras oficinas, en la fábrica, en un evento o en un plató.
Cuántas piezas principales y cuántas versiones salen de cada una: cortes para LinkedIn, formato vertical, subtítulos, otros idiomas.
Qué fotografía hace falta: equipo, instalaciones, producto o eventos.
Qué hueco dejáis sin asignar. Siempre pasan cosas que no estaban en el plan: un premio, una alianza, una noticia. Reservar sitio para dos o tres piezas sin fecha evita tener que pedir dinero a mitad de año.
Hay dos formas de contratarlo. Proyecto a proyecto, pidiendo presupuesto para cada pieza cuando llega. O con una producción continua: una bolsa mensual de piezas que se van decidiendo según lo que pasa en la empresa. La primera encaja si son pocas piezas y muy separadas. La segunda, si el calendario está lleno y queréis que todo tenga el mismo estilo.
En cualquiera de los dos casos, lleva el calendario a la productora cuando pidas presupuesto. Con las fechas y las piezas delante, la propuesta sale ajustada a lo que necesitáis y no a un cálculo a ojo.
Un ejemplo real y cómo te ayudamos
Con Qilimanjaro, una empresa de Barcelona que construye ordenadores cuánticos, trabajamos así: cada hito de la empresa tiene su pieza. Hay piezas que duran, como un vídeo corporativo de un minuto que explica qué hacen y por qué, o «SpeQtrum», una pieza de producto con motion graphics. Hay piezas de momento, como el resumen de su año 2025, con la inauguración de su centro de datos cuántico. Y hay piezas sobre las personas, como la entrevista a Dídac, responsable de su laboratorio, o un mini documental en el que su CEO y el equipo cuentan por qué la computación cuántica importa y qué hace Qilimanjaro. Son más de quince vídeos que siguen el calendario de la empresa, no una lista de encargos sueltos.
Con Audiovisuales Data, que vende equipamiento audiovisual técnico a otras empresas, la planificación fue al revés: muchas piezas que duran, como vídeos de producto y la fotografía técnica de un catálogo digital que su equipo comercial usa cada día.
En Bostak Films preparamos este plan con empresas de Barcelona y el Baix Llobregat dentro de nuestro servicio de comunicación corporativa: marcamos contigo los momentos de 2027, decidimos las piezas y las agrupamos en rodajes. Si estás cerrando el presupuesto, tráenos el calendario y te decimos qué haría falta.
Preguntas frecuentes
¿Cómo planificar el vídeo de tu empresa para 2027?
Marca en un calendario los momentos clave del año, hacia fuera y hacia dentro. Decide qué pieza necesita cada uno, separa las que duran de las de momento y agrúpalas en pocos rodajes. Cuenta jornadas y piezas, deja hueco para imprevistos y llévalo al presupuesto antes de que se cierre.
¿Cuándo hay que empezar a planificar los vídeos del año?
Cuando se prepara el presupuesto del año siguiente, que en muchas empresas es entre octubre y diciembre. Así el vídeo tiene partida propia. Después, cada pieza necesita unas semanas o más de un mes entre la idea y la entrega, así que el rodaje va siempre antes de la fecha en que se usa.
¿Cuánto hay que reservar para vídeo en el presupuesto anual?
Depende de cuántas jornadas de rodaje, cuántas piezas y cuántas versiones necesitéis, y de si lo contratáis proyecto a proyecto o como producción continua. Lo útil es llegar con el calendario de piezas hecho y pedir una propuesta sobre él, más un hueco para lo que surja.
¿Qué vídeos necesita una empresa al año?
Suele combinar piezas que duran, como el vídeo de presentación, el de producto, las fotos del equipo y la bienvenida, con piezas de momento: ferias, lanzamientos, convención y mensajes de dirección. Y piezas sobre las personas, como entrevistas al equipo, que sirven dentro y fuera.
¿Tienes un proyecto en mente?
Contamos historias en vídeo de principio a fin — producción, rodaje y postproducción.
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