Postproducción de podcasts
Cómo grabar un podcast en casa, en audio o en vídeo, y cuándo te compensa ir a un plató
Actualizado 5 de noviembre de 2026
Para grabar un podcast en casa, elige la habitación más silenciosa y con más tela, usa un micrófono cerca de la boca y graba a cada persona por separado. Si es en vídeo, ponte frente a una ventana o una luz suave y usa una cámara o un móvil fijo a la altura de los ojos.
¿Qué necesito para grabar un podcast en casa?
Mucho menos de lo que te han dicho, sobre todo al principio. Para el primer episodio necesitas una habitación tranquila, un micrófono decente, unos auriculares y un programa de grabación. Si quieres que se vea, añade una cámara o un móvil, un trípode y una luz. Con eso se graban programas muy dignos.
La pregunta buena es otra: qué se va a notar más. Después de años editando podcasts, lo tenemos claro. Un espectador perdona una imagen normal, pero no perdona un sonido malo. Con dos o tres minutos de voz con eco o con ruido de nevera, se va. Por eso, si tienes que elegir dónde poner el dinero y el tiempo, ponlos primero en el sonido.
Y antes de comprar nada, decide el formato: cuánto dura, cuántas personas hablan, si se va a ver o solo a escuchar. Grabar en solitario pide un equipo muy distinto al de una charla con dos invitados en el salón. En tipos de podcast te contamos qué formatos existen, y en qué se necesita para producir un podcast está la lista completa de lo que hace falta más allá de la grabación: la idea, la edición y la publicación.
Si solo vas a probar, empieza con lo que ya tienes en casa y graba tres episodios antes de gastar. Ahí sabrás de verdad si te gusta hacerlo y qué es lo que te falta.
Cómo preparar la habitación para que suene bien
La habitación importa más que el micrófono. Un micrófono caro en una sala vacía con paredes lisas suena peor que uno modesto en un dormitorio lleno de ropa, y la razón es sencilla: el sonido rebota en las superficies duras y vuelve al micrófono en forma de eco.
Elige la estancia con más cosas blandas: alfombras, cortinas, sofá, estanterías con libros, un armario abierto con ropa. Evita las habitaciones vacías, los baños y la cocina, y aléjate de ventanas que den a la calle. Antes de grabar, apaga lo que haga ruido sin que te des cuenta: la nevera si está cerca, el aire acondicionado, el ventilador del ordenador, las notificaciones del móvil. Y avisa a quien viva contigo.
Una prueba rápida: da una palmada en medio de la habitación. Si oyes una cola metálica, tienes demasiada superficie dura. Lo puedes arreglar a bajo coste con mantas gruesas colgadas en las paredes o detrás de la persona que habla. En el fondo es lo mismo que hacen los estudios, aunque se vea mucho menos bonito.
Haz también una grabación de prueba de un minuto, y escúchala con auriculares antes de empezar. Parece una tontería, pero es lo que más episodios salva. Si hay algo raro, lo arreglas en un momento. Si lo descubres después de una hora de charla, ya no tiene arreglo, por muy bueno que sea tu editor. La IA mejora mucho un audio regular, pero no hace milagros con un sonido muy malo. Si quieres profundizar, en cómo conseguir un buen sonido para vídeo y podcast lo explicamos con detalle.
Micrófono, cámara y luz: lo básico para vídeo
El micrófono tiene que estar cerca: a un palmo de la boca, más o menos, y un poco de lado para que no le lleguen los golpes de aire. Muchos programas usan micrófonos dinámicos porque captan sobre todo lo que tienen delante y menos la habitación, lo que en casa es una gran ayuda. Si hay varias personas, cada una con su micrófono y cada una en su pista, para poder arreglar a una sin tocar a la otra.
Para la imagen sirve una cámara o un móvil, pero fijo y estable. Sobre un trípode, en vertical u horizontal según dónde vayas a publicar, y con el objetivo a la altura de los ojos. Graba a la mejor calidad que permita el dispositivo, comprueba que hay espacio libre y enchúfalo a la corriente. Y activa el modo avión, porque una llamada corta la grabación en el momento más bonito.
La luz es lo que más cambia la imagen por poco dinero. Lo mejor y lo más barato es sentarse de cara a una ventana, nunca de espaldas. Si grabas de noche o el día cambia mucho, una luz suave delante y un poco a un lado hace casi todo el trabajo. Y detrás de ti, un fondo ordenado, con algo de profundidad y una lámpara encendida. Da mucha más sensación de cuidado que una pared blanca.
Si grabáis varias personas, una cámara general y una para cada uno da mucho juego al editar. Con dos cámaras ya se puede cortar entre una persona y otra, y es un buen punto de partida.
¿Se puede grabar un podcast con el móvil o con invitados a distancia?
Sí a las dos cosas. Un móvil actual graba muy buen vídeo, y una de las búsquedas que más salen junto a esta es precisamente cómo hacer un podcast con el móvil. Lo que no hace bien es captar el sonido desde lejos, así que necesita un micrófono externo, de los de solapa o de los que se conectan al móvil. Con eso y un trípode ya tienes un equipo válido para empezar, o para grabar los clips que luego subes a redes.
Si tu invitado no está en la misma habitación, hay herramientas pensadas para ello, como Riverside o Zencastr, por citar dos. Su ventaja es que graban el audio y el vídeo en el ordenador de cada persona y luego los suben, de modo que un corte de internet no estropea la grabación. Una videollamada normal, en cambio, se graba comprimida y con los fallos de la conexión incluidos. Explicamos el método completo en cómo grabar un podcast a distancia.
Sabemos lo que da de sí, porque una parte de los programas que editamos llega así, grabada lejos de nosotros. Y una recomendación que le damos a todo el mundo: ponedle unos auriculares al invitado, aunque le dé pereza. Evitan que el sonido de su altavoz vuelva a entrar por el micrófono, y esa pequeña cosa ahorra muchos problemas en la edición.
Los errores que vemos más al editar podcasts caseros
Editamos programas de todo tipo, y estos fallos se repiten una y otra vez.
Grabar a todos en una sola pista. Si alguien tose encima de otra persona, no hay forma de limpiarlo. Con una pista por persona se arregla en un minuto.
No dejar diez segundos de silencio al principio. Ese silencio le da al editor una muestra del ruido de la sala, para poder quitarlo mejor. Y una palmada a cámara al empezar facilita la sincronización entre el vídeo y el sonido.
Fiarse de una sola grabación. Si puedes, graba también una copia de seguridad, por ejemplo en el móvil. Solo una vez que se te borre el material de un invitado que costó meses conseguir, verás cuánto vale.
Ir a la grabación sin preparar. La mitad de lo que se recorta en edición es gente buscando qué decir. Un buen guion de podcast, aunque sea de cinco preguntas, cambia el resultado más que cualquier compra.
Y querer arreglarlo todo después. La frase que más repetimos es que la edición puede mejorar un buen material, pero no salvar uno malo. Diez minutos de prueba antes de grabar valen más que cinco horas de edición después.
Por último, un consejo de ánimo: tu primer episodio va a sonar peor que el décimo, y es normal. Hay muchos programas buenos que empezaron en un dormitorio con una manta en la pared.
Cuándo te compensa dejar la casa e ir a un plató
Grabar en casa es una opción muy buena para probar, para un programa en solitario o para quien publica con poco margen. Se queda corto en varios casos: cuando vienen invitados a los que quieres cuidar, cuando el podcast representa a tu empresa, cuando quieres varias cámaras con un acabado que no se distinga de un programa grande o cuando cada grabación te cuesta medio día de montar y desmontar.
Ahí entra nuestro plató en Viladecans, a unos veinte minutos de Barcelona y muy cerca del aeropuerto, con tres sets ya montados. Llegas, te sientas y grabas. Y cuando se acaba, nos encargamos también de la edición, las intros, las miniaturas y los clips. Es la misma forma de trabajar que aplica Albert Murillo con Aladetres, cuyo canal pasó, con su equipo, de alrededor de 100.000 a más de 800.000 suscriptores en YouTube.
También hay un punto intermedio: sigues grabando en casa y nosotros nos encargamos de todo lo que viene después. O te decimos cómo dejar bien montado tu espacio para que sigas grabando tú.
Si dudas entre una cosa y otra, cuéntanoslo. Reserva un diagnóstico gratis: nos enseñas una grabación o tu idea por videollamada y te decimos qué cambiarías en tu casa, sin gastar nada, y si te compensa venir al plató. Todo lo que hacemos con un programa está en la página de producción de podcast.
Preguntas frecuentes
¿Cómo se graba un podcast en casa, también en vídeo?
Elige la habitación más silenciosa y con más tela, usa un micrófono cerca de la boca y una pista por persona. Para vídeo, ponte de cara a una ventana o una luz suave, con cámara o móvil fijo a la altura de los ojos.
¿Qué necesito para grabar un podcast en casa?
Una habitación tranquila, un micrófono por persona, auriculares y un programa de grabación. Si es en vídeo, añade una cámara o un móvil, un trípode y una luz suave. Empieza con lo básico y compra solo lo que eches en falta.
¿Se puede grabar un podcast con el móvil?
Sí. El móvil graba muy buen vídeo; lo que necesita es un micrófono externo, porque desde lejos capta mal la voz. Con un trípode, modo avión y buena luz ya puedes hacer un episodio entero.
¿Cómo se quita el eco al grabar en casa?
Grabando en una sala con cosas blandas, como alfombras, cortinas o ropa, y acercando el micrófono. Las mantas gruesas colgadas ayudan mucho. Después, la edición y la IA pueden reducirlo, pero evitarlo es siempre mejor.
¿Qué programa uso para grabar con un invitado a distancia?
Herramientas como Riverside o Zencastr graban en local a cada persona y suben luego los archivos, así un corte de internet no estropea la grabación. Una videollamada normal se graba comprimida y con los fallos de conexión.
¿Cuándo merece la pena grabar en un plató?
Cuando vienen invitados a los que quieres cuidar, cuando el podcast representa a tu empresa o cuando quieres varias cámaras con buen acabado. En nuestro plató de Viladecans hay tres sets ya montados para llegar y grabar.
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