Producción audiovisual
Vídeo pitch para startups: qué es, qué contar y cómo hacerlo para inversores
Actualizado 21 de octubre de 2026
Un vídeo pitch es una presentación corta en vídeo, de uno a tres minutos, en la que una startup cuenta qué problema resuelve, cómo, para quién, por qué ahora y quién está detrás. Lo piden aceleradoras, convocatorias y fondos. Funciona cuando se entiende a la primera y deja ver al equipo con claridad y convicción.
Qué es un vídeo pitch y quién lo pide
Un vídeo pitch es la versión en vídeo de la presentación que una startup hace ante inversores. Dura entre uno y tres minutos y resume lo esencial del proyecto: el problema, la solución, el mercado, el modelo de negocio, la tracción y el equipo.
Lo piden cada vez más actores del ecosistema. Las aceleradoras y las incubadoras lo usan como primer filtro en sus convocatorias. Muchos programas públicos de ayudas y de capital semilla lo exigen como parte de la solicitud. Los fondos y los inversores ángel lo agradecen porque les permite hacerse una idea antes de una reunión. Y las propias startups lo usan en su web, en LinkedIn y en sus campañas de financiación colectiva.
La razón es práctica. Quien evalúa recibe cientos de proyectos y no puede reunirse con todos. Un vídeo de dos minutos le dice algo que el documento no le dice: cómo es el equipo, cómo habla de su proyecto y si transmite que sabe lo que hace.
Hay una variante muy conocida, el elevator pitch, que es todavía más corto: lo que cabría en un trayecto de ascensor, unos treinta o sesenta segundos. Sirve como gancho en redes o como apertura de una presentación más larga.
En un ecosistema como el de Barcelona, con muchas startups, aceleradoras y eventos de inversión, un buen vídeo pitch es una de las piezas que más se reutiliza: en la convocatoria, en la web, en el correo al inversor y en el stand de una feria.
Qué debe contar un vídeo pitch: la estructura
Casi todos los vídeos pitch que funcionan siguen una estructura parecida. No es una regla rígida, pero ayuda a no olvidar nada.
El gancho. En los primeros diez segundos, una frase o una imagen que haga entender por qué esto importa. Un dato del problema, una situación reconocible o una pregunta.
El problema. Qué duele, a quién y cuánto. Cuanto más concreto, mejor: una persona con un problema real se entiende antes que un mercado abstracto.
La solución. Qué habéis construido y cómo resuelve ese problema. Aquí ayuda enseñarlo: el producto funcionando, una demostración, una animación sencilla.
Por qué ahora y por qué vosotros. Qué ha cambiado para que esto sea posible hoy y qué tiene el equipo que lo hace capaz de lograrlo.
La tracción. Clientes, usuarios, pilotos, acuerdos, premios. Lo que demuestra que no es solo una idea. Solo datos reales y verificables.
El modelo de negocio. Cómo ganáis dinero, en una frase.
Lo que pedís. Inversión, entrada en el programa, socios, clientes piloto. Qué esperáis de quien está viendo el vídeo.
Y el cierre. Una frase que resuma la ambición del proyecto y una forma clara de contactar.
En dos minutos no cabe todo con detalle, y no hace falta. El objetivo del vídeo no es cerrar una inversión, es conseguir la reunión. Lo que no cabe, va en el documento.
Errores comunes en un vídeo pitch
Hemos visto muchos vídeos pitch y los errores se repiten.
Explicar la tecnología antes que el problema. Es el error clásico de los equipos técnicos. Al inversor no le importa cómo funciona hasta que entiende por qué lo necesita alguien. Primero el problema, después la solución, y la tecnología solo lo justo. Lo explicamos en cómo explicar un producto tecnológico en vídeo.
Leer un guion. Se nota enseguida. Los ojos se mueven, la voz se aplana y la convicción desaparece. Es mejor tener los puntos claros y hablar con naturalidad, aunque no salga perfecto. Hay técnicas para conseguirlo, y las contamos en cómo hablar a cámara con naturalidad.
Durar demasiado. Si la convocatoria pide dos minutos, son dos minutos. Pasarse transmite que el equipo no sabe priorizar.
Sonido malo. Se perdona una imagen sencilla, pero no un audio con eco o con ruido. Si no se entiende lo que decís, no hay vídeo.
Exagerar. Frases como «vamos a revolucionar el sector» o cifras de mercado infladas generan desconfianza en quien lee proyectos cada día. Mejor datos concretos y modestos que promesas grandes.
Olvidar los subtítulos. Mucha gente ve los vídeos sin sonido, sobre todo en el móvil. Explicamos por qué importan en subtítulos en vídeo.
Y no enseñar al equipo. Los inversores invierten en personas. Si el equipo no aparece, falta lo más importante.
Cómo grabar un vídeo pitch: con el móvil o con productora
Depende de para qué sea.
Si es para una convocatoria que pide un vídeo sencillo, muchas veces basta con grabarlo bien con un móvil. Las claves son tres: buena luz de frente, idealmente de una ventana; un micrófono de solapa conectado al móvil, porque el micrófono integrado capta el eco de la sala; y un fondo limpio que no distraiga. Con eso, un vídeo de una o dos personas hablando a cámara puede quedar correcto.
Si el vídeo se va a usar mucho, en la web, con inversores, en eventos o en redes, compensa producirlo con un equipo profesional. No por lujo, sino porque transmite que el proyecto se toma en serio. Un vídeo cuidado, con buena imagen, buen sonido, el producto bien enseñado y una edición con ritmo, dice algo del equipo antes de que nadie hable.
En una producción profesional, el trabajo empieza antes de grabar: se ordena el mensaje con el equipo, se escribe una estructura, se prepara a los portavoces y se decide qué imágenes de apoyo hacen falta. El rodaje suele caber en una jornada: entrevistas en un espacio controlado y planos del producto, del equipo trabajando y de la oficina o el laboratorio.
En la edición se añaden los gráficos que hacen falta para explicar datos o procesos, con motion graphics sencillos, y se preparan versiones: la larga para inversores, una corta para redes y, si hace falta, una en inglés.
Un caso real: comunicar una startup deep tech en Barcelona
Uno de los proyectos donde más hemos trabajado este tipo de comunicación es Qilimanjaro, empresa europea de computación cuántica con sede en Barcelona. Somos su partner audiovisual y hemos producido más de quince vídeos, entre ellos piezas de branded content pensadas para sus rondas de inversión.
El reto de una empresa deep tech es doble. Tiene que convencer a inversores institucionales de que la tecnología es real y tiene futuro, y tiene que hacerlo sin simplificar tanto que pierda rigor. Un científico que ve el vídeo tiene que reconocer que lo que se dice es correcto; un inversor que no es técnico tiene que entender por qué importa.
Lo resolvimos con varias piezas que se complementan. Un minidocumental con su consejera delegada, Marta Estarellas, contando el porqué de la empresa. Una pieza de producto, SpeQtrum, explicada con motion graphics. Una pieza con Dídac, responsable de su laboratorio, que pone cara al trabajo científico. Y coberturas de eventos internacionales y premios que muestran la tracción.
Ninguna de esas piezas es un vídeo pitch clásico, pero juntas hacen lo mismo que un buen pitch: explican el problema, la solución, el equipo y la ambición, cada una para el público que la necesita. Para una startup que crece, pensar en un sistema de piezas y no en un único vídeo suele ser más rentable a medio plazo.
Cómo lo hacemos en Bostak
En Bostak Films ayudamos a startups y empresas tecnológicas a contar lo que hacen en vídeo, desde el primer pitch hasta la comunicación continua de cada hito.
El proceso empieza con una sesión con el equipo fundador para ordenar el mensaje: qué problema, para quién, qué prueba tenéis y qué pedís. Muchas veces esa sesión, por sí sola, ya mejora cómo el equipo presenta el proyecto. Después preparamos a los portavoces, grabamos en vuestras oficinas o en nuestro estudio de Viladecans, a veinte minutos de Barcelona, y editamos con el ritmo y los gráficos que necesita cada versión.
Trabajamos en español y en inglés, que en una startup con vocación internacional suele ser imprescindible. Y entregamos el vídeo principal y sus versiones cortas para LinkedIn, la web y los correos a inversores.
En Bostak, la productora de Albert Murillo, hacemos comunicación tecnológica en vídeo para startups y empresas de base tecnológica de Barcelona y de toda Europa. Si tenéis una convocatoria, una ronda o un lanzamiento por delante y necesitáis contarlo bien, reservad un diagnóstico gratis y vemos juntos qué vídeo os ayudaría más.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un vídeo pitch y cómo se hace uno para una startup?
Es una presentación en vídeo de uno a tres minutos que cuenta el problema, la solución, el mercado, la tracción, el modelo de negocio, el equipo y lo que se pide. Se hace ordenando primero el mensaje, preparando a quien habla, grabando con buena luz y buen sonido y editando con ritmo.
¿Cuánto debe durar un vídeo pitch?
Lo que pida la convocatoria; si no pide nada, entre uno y dos minutos. Un elevator pitch dura de treinta a sesenta segundos. Pasarse del tiempo transmite que el equipo no sabe priorizar. El objetivo es conseguir la reunión, no explicarlo todo.
¿Qué es un elevator pitch?
Es la versión más corta de un pitch: lo que podrías contar a un inversor en un trayecto de ascensor, unos treinta o sesenta segundos. Resume el problema, la solución y por qué tu equipo. Sirve como gancho en redes o como apertura de una presentación más larga.
¿Puedo grabar un vídeo pitch con el móvil?
Sí, si es para una convocatoria que pide algo sencillo. Usa luz de frente, un micrófono de solapa conectado al móvil y un fondo limpio. Si el vídeo se va a usar con inversores, en la web o en eventos, compensa producirlo de forma profesional, porque también dice algo del equipo.
¿El vídeo pitch tiene que ser en inglés?
Depende de a quién va dirigido. Para convocatorias y fondos internacionales, sí. Para programas locales, en el idioma de la convocatoria. Muchas startups hacen las dos versiones con el mismo rodaje, grabando cada intervención en ambos idiomas o subtitulando la versión principal.
¿Qué errores hay que evitar en un vídeo pitch?
Explicar la tecnología antes que el problema, leer un guion, pasarse de tiempo, tener mal sonido, exagerar cifras o promesas, olvidar los subtítulos y no enseñar al equipo. Los inversores invierten en personas: que se os vea y se os entienda es lo más importante.
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Contamos historias en vídeo de principio a fin — producción, rodaje y postproducción.
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